MEDICINA AEROESPACIAL Y AMBIENTAL

 

 

 

Vol. I Nº 1. Mayo 1994


 

PRESENTACION DEL DIRECTOR

M. Martínez Ruiz.

FORMACION CONTINUADA

C. Velasco, F. Rios Tejada, J. B. Del Valle Garrido, J.J. Canton Romero, V. Velamazán Perdomo, J. Azofra García, J. M. Sieiro Enriquez.
Entrenamiento fisiológico en Medicina Aeroespacial: utilización de la cámara de baja presión.

J. L. López Villa.
El ambiente de cabina en una aeronave.
EDITORIAL

J. A Sobrino Montalbán.
Estado actual de la formación de médicos especialistas en Medicina Espacial.


ORIGINALES

F. Blanco Rojo, J. M. Pérez Sastre.
Prevalencia de seromarcadores del virus hepatitis B en tripulantes de cabina de pasajeros de líneas aéreas de transporte.

V. Navarro, A. Galvez, M. Gonzalez Calvo, R. Gayan, Rada J.L Aznar y S. Alvarez.
Seguridad de vuelo y enfermedad coronaria en Aviación Civil.


HUMANIDADES:

L. Martín, J. M. Figueras Clavijo.
Las radiaciones nucleares: una larga historia de la humanidad.

J. L. Zamorano.
El milagro de San Nicolás de Tolentino, o las dificultades de la fertilidad y la reproducción humana en la altitud.













REVISIONES

J. Desola Ala.
¿ Medicina Subacuática?

F. Rios Tejada, J. Azofra García.
Aspectos Aeromédicos de los viajes por vía aérea.

P. J. Ortiz Garcia.
Los medios aeroespaciales en las catástrofes.


PRESENTACIÓN

Mario Martinez Ruiz.

El nacimiento de una nueva publicación científica constituye un reto sólo superable por el afán y entusiasmo de unos cuantos profesionales. Si, además de ello, se trata de una publicación que pretende ser pionera por su contenido a nivel nacional, y pionera por su idioma a nivel internacional, en un campo tan específico como el de la Medicina Aeroespacial y Ambiental, entonces el reto parece ser infranqueable.

La idea de editar Medicina Aeroespacial y Ambiental nace a principios de 1992. El auge de la Medicina Aeroespacial y Medicina subacuática, todavía no reguladas en España por el Ministerio de Educación y Ciencia, la incorporación de nuevas tecnologías, la producción de trabajos nacionales y el desarrollo de la investigación en estos campos y afines, eran algunos de los motivos que servían como detonante para intentar editar una nueva publicación que, en lengua española, sirviera de vehículo de expresión y de difusión de conocimientos globalmente relacionados con la medicina ambiental, soporte para la investigación nacional e internacional en estos campos y vínculo de unión entre los profesionales vocacional o profesionalmente comprometidos con las áreas de conocimiento propias o afines.

Como decía el Dr. Lareo Cortizo en su carta de presentecación a los consejeros asesores iberoamericanos, nos mueve un objetivo común: la defensa del hombre contra las agresiones derivadas tanto del medio ambiente como del entorno en el que desarrolla su actividad laboral. Por elll, ay¡unque el título de la revista pueda no convencer a algunoso al menos defraudar a otros al no ver representada en el mismo su parcela vocaional o profesional, hemos tenido que decidirnos por el que consideramos más aceptado internacionalmente y que representa mejor las inquietudes de la revista, precisando, por razones obvias de espacio, aglutinar ebn un mismo concepto especialidades científico-médicas relacionadas con la medicina ambiental, término dificil de definir, pero universalmente aceptado y que creemos responde nmejor a los campos de contenido. No quisiéramos que nadie se sintiera defraudado en este sentido. Medicina Aeroespacial y Ambiental pretende abarcar los campos que se citan en las normas para la publicación de artículos, siendo todos igualmente importantantes a la hora de la selección para la publicación.

Hemos conseguido un comité de redacción y Consejo Asesor realmente excepcionales. La ilusión y el apoyo moral, que profesionales de reconocido prestigio nacional e internacional han demostrado, nos ha permitido seguir con la idea pese a los inconvenientes. Es un tópico utilizado en la presentación de una nueva publicación, pero Medicina Aeroespacial y Ambiental será lo que todos queramos que sea. Nuestra meta no tiene límites.

En una primera fase deseamos que la difusión alcance a todos los interesados en estas áreas, tarea difícil porque no existe un censo en este sentido y la disparidad profesional es la norma. No hemos querido ser órgano de expresión de ninguna Sociedad concreta, renunciando así a la seguridad nada despreciable de suscriptores fijos, pero consiguiendo, eso sí, la libertad necesaria que garantice la indenpendencia y objetividad que todos deseamos. Pretendemos ser el vehículo para aquellos trabajos de investigación que, en lengua española, versen sobre los campos que intengran Medicina Aeroespacial y Ambiental y merezcan ser publicados, como también traducir e intercambiar aquellas publicaciones distinguidas internacionalmente, entablando de esta manera vínculos con las publicaciones, Organismos y Sociedades internacionales afines.

En una segunda fase intentaremos alcanzar el nivel científico propio de una publicación capaz de competir a nivel internacional con revistas de contenidos afines y de merecer ser incluida en los sistemas de bancos de datos bibliográficos internacionales. Todavía es un sueño, pero puede llegar a ser realidad, sobre todo si logramos contagiar nuestro entusiasmo a todos aquellos que pueden, directa o indirectamente, hacer crecer nuestra revista.

Mi agradecimiento a todos los que han colaborado en la edición de este primer número, especialmente al Comité de Redacción y Consejo Asesor, así como a los laboratorios FAES, promotores de la primera reunión para estudio de la viabilidad de la revista, y a los laboratorios SmithKline & French por su gentileza al posibilitar la sede de la Redacción de la revista, alentando desde el primer momento el proyecto y a los laboratorios Esteve, Menarini, Schering-Plough y Twecnobío/Almirall por decidir incluir su publicidad en Medicina Aeroepacial y Ambiental


J.A. Sobrino Montalbán. Depratamento de Fisiología. Facultad de Medicina. Universidad Complutense de Madrid.

ESTADO ACTUAL DE LA FORMACIÓN DE MÉDICOS ESPECIALISTAS EN MEDICINA ESPACIAL

En 1984 se publica el Real Decreto 127/1984, de 11 de enero, que está en vigor en el momento actual, por el que se regula la formación especializada y la obtención del título de médico especialista.

La especialidad de Medicina Espacial aparece en el Apartado 3º del Anexo de este Real Decreto, entre las especialidades que no requieren formación hospitalaria. Ello quiere decir que es una de las especialidades médicas que habrán de cursarse por los médicos en condiciones de médico-alumno en escuelas profesionales o Departamentos Universitarios.

En este sentido cabe destacar que para que la formación que se imparta en esas Escuelas o Departamentos, que deben ser reconocidos por el Ministerio de Educación y Ciencia, pueda conducir a la obtención del título Oficial de Médico Especialista, es necesario que tengan la consideración de Unidades Docentes Acreditadas. La acreditación la otorga el Ministerio de Educación y Ciencia, previo informe del Ministerio de Sanidad y Consumo, oído el Consejo Nacional de Especialidades Médicas y supuesto el cumplimiento de los requisitos previamente establecidos. En el caso que nos ocupa, la acreditación debe ser solicitada por el Rector de la universidad correspondiente, previo acuerdo de las Juntas de Facultad y de Gobierno.

El proceso de acreditación, tanto de las Instituciones como de las Unidades Docentes, se complementa con un programa de auditorías docentes, de protocolo organizado y establecido, que realizan equipos especializados de la Administración, ajenos al centro y formados por funcionarios del Cuerpo sanitario. Sus informes se presentan ante el Comité de Acreditación del Consejo Nacional.

En cuanto al programa formativo, este debe ser propuesto por la Comisión Nacional de la Especialidad, ratificado por el Consejo Nacional de Especialidades Médicas y aprobado por el Ministerio de Sanidad y Consumo.

El citado Real Decreto crea sí mismo una Comisión interministerial entre los Ministerios de Educación y Ciencia y de Sanidad y Consumo encargada de determinar el número de plazas formativas que deberá convocarse anualmente e instaura un sistema de adjudicación de estas plazas de formación en el que todos los candidatos tienen las mismas oportunidades.

La oferta de plazas formativas de cada convocatoria, que tiene carácter anual, es determinada por la Comisión Interministerial mencionada anteriormente, que la elabora tras oir a las Comunidades Autónomas, a través del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, al consejo Nacional de Especialidades Médicas y Farmacéuticas y a las Universidades, teniendo en cuenta la capacidad docente acreditada, las necesidades sociales del propio Sistema Nacional de Salud de médicos especialistas, las disponibilidades presupuestarias y los compromisos adquiridos por el Estado Español en convenios y tratados internacionales.

Aunque las pruebas selectivas para el ingreso en el programa formativo descrito se iniciaron ya en 1979, no es sino desde el año 1989, con la publicación de la Orden Ministerial de 27 de junio, por el que se establecen las normas reguladoras de las pruebas selectivas para el acceso a plazas de Formación Sanitaria Especializada, cuando se regula de modo preciso dicho acceso, que se caracteriza por el rigor en la aplicación del principio de mérito y capacidad al estructurar la prueba selectiva como un examen de conocimientos planteado en forma objetiva y con un baremo único de méritos académicos.

El sistema formativo así establecido y comunmente denominado M.I.R. se consolida como un sistema de formación que favorece la adquisición por parte de los alumnos, de una responsabilidad progresiva en su propia formación y en su actividad profesional de forma tutelada, mediante el establecimiento de comisiones locales de docencia en cada Institución con Unidades Docentes Acreditadas.

Para el adecuado funcionamiento de todo el sistema formativo, la Administración es asesorada por el Consejo Nacional de Especialidades Médicas, órgano consultivo constituido por los presidentes de las comisiones nacionales de cada especialidad. Estas últimas están formadas por profesionales de reconocido prestigio, designados a propuesta de las Asociaciones Científicas, los Colegios profesionales, los Ministerios de Sanidad y Consumo y de Educación y Ciencia y por médicos en formación elegidos entre ellos mismos.

La situación actual de la especialidad de Medicina Espacial es, en este contexto legal, la siguiente:

Está constituida, aunque parcialmente, la Comisión Nacional de la especialidad. Hay un programa formativo propuesto por ella que no ha sido ratificado por el Consejo Nacional de Especialidades Médicas y no hay ninguna Unidad Docente Acreditada.

En consecuencia, hasta la fecha no se ha ofertado ninguna plaza para la formación de estos especialistas.


Fernando Blanco Rojo

Jose M. Pérez Sastre.

Dpto. Salud Laboral IBERIA. Barajas/Madrid

PREVALENCIA DE SEROMARCADORES DEL VIRUS HEPATITIS B EN TRIPULANTES DE CABINA DE PASAJEROS DE LÍNEAS AÉREAS DE TRANSPORTE

Al objeto de establecer la prevalencia de infección por el virus de la hepatitis B (VHB) en tripulantes de cabina de pasajeros (TCP) de Compañías Aéreas de transporte internacional de pasajeros, se determinan el antígeno de superficie (HBs Ag) y el anticuerpo frente al antígeno Core (Anti HBc) en una muestra estratificada por edad y sexo de 395 TCP del Grupo IBERIA. La prevalencia de algún marcador positivo es 38.19 +/- 4 % (p< 0.05) para los TCP masculinos y 27.09 +/- 4 % (p< 0.05) para los TCP femeninos. Presentan únicamente HBs Ag + 1.70 % de los TCP masculinos y 1.19 % de los femeninos.

Palabras clave: tripulantes de cabina de pasajeros, hepatitis B.


V. Navarro Ruiz, A. Galvez., M. Gonzalez Calvo., R. Gayan., I. Rada., J. L. Aznar., S. Alvarez.

Servicio de Cardiología del Hospital del Aire. Madrid.

SEGURIDAD DE VUELO Y ENFERMEDAD CORONARIA EN AVIACIÓN CIVIL

La Seguridad de Vuelo en el transporte aéreo depende del buen funcionamiento del complejo "interface" hombre - avión. Entre los posibles factores humanos del accidente aéreo, la incapacidad súbita de los tripulantes en vuelo, sin ser una causa demasiado frecuente, es motivo de estudio en Medicina Aeroespacial. La enfermedad coronaria parece ser la causa más frecuente de incapacidad súbita total en vuelo. La pérdida de aptitud de vuelo por enfermedad coronaria con sus consecuencias socioeconómicas es un problemas a resolver con medidas preventivas, diagnósticas, terapeúticas y rehabilitadoras.

Palabras clave: Seguridad de Vuelo. Accidente Aéreo. Incapacidad súbita. Enfermedad coronaria.


Francisco Ríos Tejada

José A. Azofra García

ASPECTOS AEROMÉDICOS DE LOS VIAJES POR VÍA AÉREA

Los viajes por vía aérea tienen unas implicaciones de índole aeromédico que es necesario plantear con antelación al vuelo. Consideraciones como miedo o fobia al vuelo y las vacunaciones obligatorias para el país de destino han de tenerse presentes antes de emprender el viaje. Durante el mismo, sobre todo en vuelos de larga duración hay que valorar la dosis y horario de la medicación que deba utilizarse durante el mismo como es el caso de los diabéticos quienes deberían pautar su insulina dependiendo de la dirección del vuelo y número de ciclos transmeridianos del mismo.

Otras consideraciones durante el vuelo son los cuidades relativos a la utilización de lentes de contacto.

Algunas situaciones pueden ser condicionantes de restricción o contraindicación para efectuar un viaje por vía aérea, entre ellos hay que considerar el embarazo, antecedentes de exposición a hipepresión o problemas médicos específicos como alteraciones cardiorrespiratorias, cinetosis o cirugía.

Se revisan los aspectos fisiopatológicos del vuelo como hipoxia, hiperventilación, enfermedad descompresiva, barotrauma, deshidratación y jet lag en relación con viajes por vía aérea de larga duración.

Finalmente se hacen algunas consideraciones referentes al tipo e inventario del material médico necesario a bordo de las aeronaves comerciales.

Palabras claves: Hipoxia, medicación, embarazo, vuelo, material médico, cinetosis.


P. J. Ortiz García.

Medicina del Trabajo. IBERIA LAE. Madrid.

LOS MEDIOS AEROESPACIALES EN LAS CATÁSTROFES

Los medios aeroespaciales tienen una importancia fundamental en el tratamiento de las catástrofes, directamente proporcional a la gravedad de la misma. Los satélites artificiales son determinantes para la observación, la teledetección y las comunicaciones, lo que facilita la prevención y el tratamiento de estos acontecimientos. Los medios aéreos tradicionales, helicópteros y aviones, pueden ser eficaces para el control del agente causal de algunos tipos de catástrofes, siendo utilizados de forma habitual para el socorro de las víctimas: rescate, evacuación, transporte de alimentos y equipos. Se describen los criterios de utilización en catástrofes de aviones y helicópteros y las características de los mismos. Cada comunidad debe de estar preparada para afrontar directamente las catástrofes que la amenazan.

Palabras clave: catástrofe, criterios de rescate y evacuación aéreos, transporte aeromédico.


Carlos Velasco Díaz, Francisco Ríos Tejada, José B. Del Valle Garrido, Juan J. Cantón Romero, Vicente Velamazán Perdomo, José Azofra García, Juan M. Sieiro Enriquez.

Centro de Instrucción de Medicina Aeroespacial (C.I.M.A). Madrid.

ENTRENAMIENTO FISIOLÓGICO EN MEDICINA AEROESPACIAL: UTILIZACIÓN DE LA CÁMARA DE BAJA PRESIÓN

El entrenamiento fisiológico es un método utilizado de forma general en la mayor parte de las Fuerzas Aéreas y en algunos ambientes civiles de aviación, que consiste en la simulación de las condiciones ambientales que se encuentran en el medio aeronáutico, y que permite experimentar los cambios fisiológicos derivados de las características de dicho ambiente, en unas condiciones controladas de seguridad, reconocer los signos y síntomas correspondientes y aprender a actuar en consecuencia, de forma que cuando dichas alteraciones ocurran en vuelo real, el tripulante aéreo sea capaz de actuar con un máximo de seguridad para él mismo y para la misión.

El presente artículo expone los principios de utilización de la cámara de baja presión como parte del entrenamiento fisiológico.

Palabras clave: Entrenamiento fisiológico, cámara de baja presión, descompresión, hipoxia, enfermedad descompresiva.


J. L. lópez Villa.

Sociedad Española de Medicina Aeroespacial (SEMA). Madrid.

EL AMBIENTE DE CABINA DE UNA AERONAVE

Todo hábitat ha de procurar al usuario las mejores condiciones, a fin de evitar enfermedades en su medio e incluso, en el ocasional transporte, reducir al mínimo la fatiga.

En la condición aeronáutica, tiene un particular significado, lo ambiental. Importante en la modalidad de Aviación de Transporte, pero de destacada condición en la Aviación General.

En ésta última y, por su gran actividad, se significan los factores que median en dicho "ambiente de cabina".

Palabras clave: Comfort.


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