CARTA DEL PRESIDENTE

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Dr. Alvaro Hebrero Oriz.

Presidente de la Sociedad Española de Medicina Aeroespacial

Desde el pasado 18 de noviembre de 2004 tengo el honor de presidir la Sociedad Española de Medicina Aeroespacial y en primer lugar quiero agradecer a todo el equipo de gestión que hasta ahora ha estado al frente de la S.E.M.A. el tiempo y esfuerzo dedicado durante estos últimos años para situar a la Sociedad en un estado que considero como verdaderamente óptimo para tomar el relevo así como también agradecer a todos los socios por la confianza depositada en mí y en las personas que me acompañan en la nueva Junta Directiva.

 Aprovecho este medio para presentarme a los asociados y trasladar con unas breves palabras cuáles serán las líneas estratégicas que en esta  nueva etapa nos hemos propuesto desarrollar.

Una vez clausurado el último simposium celebrado en Barcelona, cuya organización y resultados han sido excelentes, creo que es un momento muy estimulante para que con todo el conocimiento y potencial adquirido la Sociedad Española de Medicina Aeroespacial se posicione como una organización moderna, científica, dinámica y cercana para todos los miembros que la componemos, consolidándose como órgano de referencia técnico-científico en el ámbito de la medicina aeronáutica.

Entrados en el siglo XXI e inmersos en un mundo donde la innovación tecnológica ha alcanzado una velocidad de vértigo, es imprescindible aprovechar todas las ventajas que la ciencia nos aporta diariamente y compartirlas con los profesionales y enamorados de la medicina aeronáutica y, para conseguirlo, es importante que la S.E.M.A. se constituya como vehículo que aúne e integre esfuerzos, colabore en proyectos de interés nacional e internacional, promueva e impulse la investigación científica, fomente la participación y sea el auténtico motor que dinamice la ciencia médica aeroespacial.

Es evidente que todavía nos queda un largo camino por recorrer hasta alcanzar los objetivos propuestos, para ello necesitaremos grandes dosis de energía, ilusión e imaginación de los que estoy convencido estamos suficientemente dotados y desde luego servirán para que sigamos creciendo y mejorando en los aspectos profesionales y humanos que marcan nuestra Sociedad Española de Medicina Aeroespacial.