MEDICINA
AEROESPACIAL
Y AMBIENTAL




Vol. II Nº 2. Noviembre 1997


EDITORIAL HUMANIDADES
P. Ortíz García
Medicina Aeronaútica y Deporte Aéreo.
D. Cardus
Proyectando la vida en el espacio.
ORIGINALES LEGISLACIÓN
A. Goitia
Método para el cálculo del stock de emergencia en los aeropuertos.
Resumen de la legislación que sobre prevención de riesgos laborales se ha producido durante el primer semestre de 1997.
A. Arias González., R. Sampedro Oliver, J. García Sevilla, M. Romero De Tejada Picatoste, J. Sánchez Meca, P. Aliaga, F. Martínez Sanchez
Influencia del estrés en una tarea de vuelo simulado.
Circular sobre procedimientos a seguir en caso de incumplimiento de lo establecido en el párrafo 4.2.4. de la orden ministerial de 14 de julio de 1995, sobre títulos y licencias aeronáuticas civiles, referido a la percepción de colores.
REVISIÓN
P. Casals Caus, E. García Galiana, V. Ruiz Tamarit, V. Mayoral Rojals, J. Pino sebastiá, A. Casals Castells
Farmacología en urgencias aeroportuarias.
Reglamento de los Servicios de Prevención de Riesgos Laborales. Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención.Continuación.
J. D. García Labajo
El consentimiento informado.
NOTICIAS

NORMAS DE PUBLICACIÓN

BIBLIOGRAFÍA COMENTADA

 


EDITORIAL

P. Ortíz García

MEDICINA AERONÁUTICA Y DEPORTE AÉREO

Las relaciones entre la salud y la ocupación de las personas han sido desde antiguo objeto de atención por parte de la Medicina, que incluye entre sus especialidades preventivas a la Medicina del Trabajo.

Como respuesta a las necesidades derivadas de la exposición de los seres humannos a las condiciones especiales del medio aéreo, se ha desarrollado una rama de la medicina ocupacional: la Medicina Aeronáutica. Un fenómeno análogo se da en la Medicina del Deporte, especialidad que nace para responder a las especiales demandas del ejercicio físico para los humanos.

Una actividad a caballo entre la Medicina Aeronáutica y la Medicina Deportiva sería la Medicina Aeronáutica aplicada a los deportes aéreos (MADA). No se trata ciertamente de una superespecialidad, sino más bien de la aplicación de los conceptos de la Medicina Aeronáutica a los pilotos de aeronaves deportivas, utilizando en el caso de la alta competición, algunas técnicas específicas de la Medicina del Deporte.

Los deportes aéreos pueden clasificarse según el tipo de aeronave que se tripula: Globo, Vuelo sin motor, Vuelo con motor (avionetas y helicópteros), Ala Delta, Parapente, Paracaidismo y Ultraligero. En ellos, los pilotos están sometidos a los condicionantes del vuelo sin los elementos de seguridad y confort habituales en las aeronaves comerciales. Un caso aparte es el Aeromodelismo, especialidad deportiva en la que los escasos riesgos para la salud del practicante son de tipo ocupacional: manipulación de pegamentos, combustibles, etc. Finalmente, en función del tipo de vuelo practicado, distinguimos la Acrobacia Aérea, practicada tanto en aeronaves con motor como sin motor, especialidad con unas demandas especiales derivadas de la exposición a elevadas aceleraciones.

Para ilustrar la creciente importancia de los deportes aéreos, indicaremos que a nivel mundial, existe aproximadamente un millón de practicantes, y se aspira a que sean deportes olímpicos en los próximos años. En el área médica, existe una Comisión Internacional Médico Fisiológica, comité especializado de la Federación Aeronáutica Internacional (FAI), que asesora a este organismo en los temas de salud y vuelo.

Como en las demás actividades médicas preventivas del ámbito ocupacional, la MADA tiene cuatro líneas principales de trabajo: la formación, la adecuación entre tareas y personas, la investigación y la atención médica.

La Formación es el pilar fundamental de las actividades preventivas. El piloto deportivo debe conocer los condicionantes ambientales en que se desarrolla su actividad y la influencia que tienen sobre su organismo. Nociones sobre la atmósfera, las leyes de los gases, la hipoxia, las aceleraciones y la desorientación son básicas para la práctica del deporte aéreo. Además, deberá tener conocimientos sobre los hábitos de vida saludables (alimentación, alcohol, tabaco, fármacos, etc), los comportamientos humanos y la atención inicial a los accidentados.Esta inquietud por la formación se ha traducido en la reciente publicación por el Real Aeroclub de España con el apoyo de la Sociedad Española de Medicina Aeroespacial, de un manual dirigido a estos pilotos: Medicina Aeronáutica y Aviación Deportiva.

La formación aeromédica debe adaptarse al tipo de vuelo que se practica, y formar parte de las actividades relacionadas con la seguridad que se programen en los clubs.

El aspecto Adecuación entre tareas y personas, conocido clásicamente como "selección del personal", es particualrmente delicado en el deporte aéreo. En efecto, si bien prácticamente cualquier persona puede practicar alguna modalidad de deporte aéreo, estas actividades suelen ser la puerta de entrada en el mundo de la aviación para los futuros pilotos profesionales, tanto militares como civiles. De hecho, todos los pilotos comerciales obtienen inicialmente una licencia de piloto privado, que conlleva una serie de requisitos psico-físicos (licencia clase 2). Es pues de gran interés que se lleve a cabo un control médico inicial exquisito de los jóvenes candidatos a pilotos, para evitar frustraciones futuras.

La investigación de los efectos del medio aéreo sobre los deportistas aéreos no está todavía muy desarrollada. Nuestra revista Medicina Aeroespacial y Ambiental es en cierta medida pionera en la publicación de trabajos científicos sobre el deporte aéreo, la mayor parte de ellos relacionados con el rendimiento en la competición. Otra línea de trabajo es la investigación de los accidentes aéreos deportivos, en colaboración con los demás estamentos implicados, con el objetivo de mejorar la seguridad.

Finalmente está la atención al piloto accidentado o enfermo, en lo que denominamos prevención secundaria y terciaria, esto es, respectivamente, intentar limitar los efectos desfavorables sobre la salud de la enfermedad o accidente, y favorecer en su momento la reincorporación del piloto a las actividades deportivas. Los actos terapéuticos no son realizados en general por los médicos aeronaúticos deportivos, pero éstos sí deben conocer la situación planteada y asesorar al piloto en todo lo concerniente a la relación entre la enfermedad y el deporte que practica.

Existe una desconfianza histórica de los deportistas aéreos hacia los médicos en general y la Medicina Aeronáutica en particular. Se cuestiona básicamente su utilidad práctica, basándose en datos como los de la British Gliding Association, según la cual únicamente el 3% de los accidentes de planeador son debidos a una causa médica. Otra justificación sería la línea de actuación de algunas autoridades aeronáuticas, tendente a la disminución del control médico sobre los pilotos deportivos (por ejemplo la reciente aparición en los Estados Unidos de la licencia de "recreational pilot", en la que no existen requisitos psicofísicos...) Paralelamente, en Europa, las normas JAR sólo contemplan a los pilotos privados, no incluyendo entre los que precisan licencia a los pilotos de globo o de vuelo sin motor, como hacía OACI.

Esta situación debe hacernos reflexionar acerca de nuestro papel en el futuro. Considero que nuestra actuación debe tomar como referencia los modernos criterios de la Medicina del Trabajo, insistiendo en el papel de promoción de la salud de los deportistas aéreos desde la prevención, mediante un abordaje multidisciplinar. Debemos fomentar no sólo los hábitos de vida saludables clásicos, sino también aspectos como los psico-sociológicos: comportamiento humano, tipos de respuestas a las situaciones de estrés, manejo de estas situaciones (conciencia de la situación), tan importantes como la misma técnica de vuelo.

Sólo así, investigando y dando respuestas técnicas a los problemas reales de los pilotos deportivos, con una tolerancia cero hacia todos aquellos factores humanos que favorecen los accidentes aéreos y alejándonos del viejo rol de tramitadores de las renovaciones de licencias o de expendedores de certificados médicos, tendremos un lugar en el apasionante mundo de la aviación deportiva.


ORIGINALES

Alfredo Goitia

MÉTODO PARA EL CÁLCULO DEL STOCK DE EMERGENCIA EN LOS AEROPUERTOS

Se propone un método para el cálculo del Stock de Material de Emergencia en los aeropuertos como alternativa al método recomendado por la Organización de Aviación Civil Internacional.

El nuevo método pretende ofrecer una mejor cobertura a las necesidades que se pretenden cubrir con esta dotación de material. En este sentido, pretende corregir diversas deficiencias que han sido detectadas en el método propuesto por OACI, entre las que cabe destacar las siguientes:

1) Establecer las adecuadas diferencias, desde el punto de vista de la dotación de material de emergencia, entre dos aeropuertos con muy diferente número de pasajeros y movimientos aeronáuticos/año en los que opere la misma aeronave de mayor capacidad.

2) Reajustar las cantidades del material de emergencia recomendadas por la OACI a las nuevas pautas de atención al paciente politraumatizado en el medio extrahospitalario.

3) Asignar las cantidades pertinentes de aquellos materiales que aún estando recomendados por la OACI para la dotación de material de emergencia, ésta no precisa en que cantidades deben estar presentes.

4) Incluir dentro del stock de Material de Emergencia, aquellos materiales de reciente aparición en el mercado que hayan demostrado su eficacia y adecuación para este tipo de atenciones extrahospitalarias.


Agustín Arias Gonzalez*, Raúl Sampedro Oliver*, Julia Garcia Sevilla**, Miguel Romero de Tejada Picatoste*, Julio Sánchez Meca**, Pedro Aliaga* y Francisco Martinez Sanchez**.

* Academia General del AIre

** Universidad de Murcia

INFLUENCIA DEL ESTRÉS EN UNA TAREA DE VUELO SIMULADO

El objetivo de este trabajo fue valorar el efecto de un estresor inducido experimentalmente sobre el rendimiento de distintos parámetros de vuelo, evaluados mediante una tarea de vuelo simulado, realizada en el simulador SV-C-101. Para ello se utilizó un grupo formado por 49 cadetes de la Academia General del Aire, a quienes se clasificó basándose en su nivel de ansiedad y experiencia anterior de vuelo. El grupo experimental fue sometido a estres al informarles, antes de la realización de la práctica, que los resultados que se obtienen en este procedimiento de vuelo simulado son altamente predictivos de la aptitud personal para el vuelo, así como que la calificación obtenida se adjuntaría a su expediente académico personal, mientras que al grupo control se le restó importancia a los resultados, informándoles que su ejecución no sería evaluada. Trás el procedimiento de vuelo, los resultados muestran que el grupo experimental obtuvo peores resultados que el grupo control en todos los parámetros de vuelo. Se concluye afirmando que la percepción del cadete de estar siendo sometido a evaluación ejerce un papel estresor que incide en el rendimiento de las tareas de aprendizaje del vuelo.


Paul Casals Caus*, Enrique Garcia Galiana **, Vicente Ruiz Tamarit**, Victor Mayoral Rojals***, JOsefina Pino Sebastiá****, Alexia Casals Castells*****.

* Profesor asociado de Anestesiologia. Universidad de Barcelona. Jefe de Sección del Servicio de Anestesiología y Reanimación. CSUB.

** Médico residente. Servicio de Anestesiología y Reanimación. CSUB.

*** Médico adjunto. Servicio de Anestesiología y Reanimación. CSUB.

**** Médico del Servicio Médico Aeropuerto de Barcelona

***** Estudiante de medicina.

FARMACOLOGÍA EN URGENCIAS AEROPORTUARIAS

El personal médico de los aeropuertos, debe estar preparado para atender situaciones urgentes, disponer de material de reanimación, conocer las técnicas básicas de la reanimación cardiopulmonar y estar familiarizado con la farmacopea que se precisa en estos casos. El envejecimiento de la población, con aumento del volumen de pacientes cardiocirculatorios y respiratorios crónicos, así como la creciente accesibilidad al transporte aéreo ha dado lugar a que se presenten, en los aeropuertos, cuadros clínicos de urgencia que hace años eran mucho menos frecuentes. El objetivo de este artículo es el de realizar una revisión clara de la patología médica de extrema urgencia, haciendo hincapié en el tratamiento farmacológico. El prefesional médico encargado de aeropuertos y aeronaves debe sensibilizarse sobre el tema de las urgencias médicas, se diagnóstico precoz y su tratamiento, saber actuar de forma rápida para evitar la progresión de cualquier complicación y garantizar de forma óptima la salud del paciente.


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